En una jugada que intentó sorprender el sector empresarial de Cancún, el ex presidente municipal (interino) de Cancún (2004-2005), Carlos Canabal, solicitó como propias ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), varias marcas reconocidas a nivel mundial como: Xcaret, Cozumel, Holbox, Oasis, Palace, Iberostar, Barceló, Meliá, Italiannis, Carlos and Charlie´s, Playa Mamitas, entre una extensa lista de hoteles y restaurantes, de acuerdo con un artículo de Hugo Alday, del despacho Alhen Abogados de Cancún, aunque a la fecha algunas marcas todavía no se le conceden.
Alday quien es uno de los 50 abogados especializados en propiedad intelectual que laboran en el país, explica: “La mayoría de estas marcas las está solicitando para la Clase 32, que es de aguas embotelladas; es decir, para venderlas. Es un tema coincidente con la Clase 43 que es para restaurantes y hotelería porque dentro de sus servicios venden agua. ¿Qué va a hacer cuando tenga registradas las marcas para agua Palace por poner un ejemplo? Te va a demandar porque estás infringiendo su marca al vender agua embotellada dentro de tu hotel. Por lo general en muchos centros de hospedaje les ponen un cintillo a las botellas con el logo del hotel; en este caso no hay una infracción porque ya hay un convenio entre las partes: el proveedor y el hotelero. Lo que va a pasar ahora es que si algún hotel sigue haciendo eso, esta persona puede ir con un notario o un ministerio público”.
Detalla que aunque Carlos Canabal es notario público puede ir con algún ministerio público federal a comer a uno de esos hoteles, pedir agua embotellada y tomar la fotografía, mientras el otro da fe ministerial de que ahí están vendiendo agua con la marca de cualquiera de estos negocios, e inmediatamente puede iniciar acción penal contra los propietarios porque están vendiendo agua de la que él tiene la marca. «¿La intención cuál es?, pues venderles las marcas en un futuro. Yo tengo una marca que me va a costar tres o cinco mil pesos y la voy a vender en 50 o 60 mil. Es un negocio de piratería que se hacía hace muchos años, pero ya es muy viejo, hasta extraño resulta ¡Y presenta las solicitudes con su nombre y domicilio!”.
Tras investigar en la base de datos del IMPI, Alday confirmó que las marcas se podrían conceder en los próximos días porque ya se vence el plazo. “Ya le dieron muchas; le dieron como 10 marcas, entre ellas Cozumel y Holbox; ahí ya será un problema del estado, de la Secretaría de Turismo y del Fideicomiso de Promoción Turística de Cozumel que tendrán que pelear sus marcas, ya que algunas clases que él registró no las tienen. La de Cozumel la registró en casi todas las clases, menos en la de prestación de servicios hoteleros porque no podía; ya está registrada por el estado aunque únicamente en Clase 35 y 43 que son para promoción turística y para poner y operar escuelas hoteles.
Asimismo, Alday explica que los dueños debieron hacer que sus marcas sean notorias, pues “la notoriedad dura cinco años y sirve para que nadie pueda solicitar la marca Oasis o Grand Oasis ni para chicles, porque se entiende que está protegida en todas las clases, en todos los productos y en todos los servicios durante cinco años por notoriedad. Para ello, se tiene que hacer el procedimiento de solicitud de notoriedad para declararse. Es a petición de parte. La mayoría de los negocios que están siendo afectados por esta persona sí tienen cómo acreditar su notoriedad pero no lo han hecho. La única marca que está en proceso de notoriedad en México es Cancún y no lo ha terminado por cuestiones de presupuesto público. Por eso le dieron las marcas Holbox y Cozumel; por eso solicitó todas las que había y es un problema grave de entrada para las marcas turísticas, y ya en lo particular, para los hoteleros”.