La mayor apuesta del gobierno cubano ha sido el turismo, por lo que el ministro del ramo, Juan Carlos García Granda, a fin de que los visitantes extranjeros no desistan de viajar a la isla, aseguró que en los hoteles cubanos no hay apagones porque cuentan con plantas eléctricas y están abastecidas de combustible para que funcionen, a diferencia de lo que sufren los residentes.
Así mismo, en el comunicado publicado en Facebook, indican que Cayo Largo, Cayo Santa María y Cayo Coco no funcionan con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), lo que no afecta el suministro de energía, mientras el resto de la población sufre por los apagones que duran hasta 20 horas, critican los cubanos.
García Granda también señala en el comunicado que “la actividad turística no se puede detener y hay que canalizar todos los recursos hacia allí, pues es imprescindible obtener las divisas que dejan los turistas internacionales”, según el Periódico Cubano, y niega que haya una plaga de insectos asesinos luego de críticas de turistas.
Gran parte del presupuesto de Cuba se ha invertido en el sector turístico, y no en el sector salud, de la educación o de la construcción. “Según datos oficiales, en 2023, el 33.5% del presupuesto estatal se destinó al turismo, una cifra considerablemente superior a la inversión en otras áreas esenciales”, indica el mismo medio.
Como lo informó REPORTUR.mx, uno de los más recientes anuncios del gobierno cubano es la inversión que hará por medio de la empresa estatal Gamma y una alianza con la compañía italiana Sabor Cubano SRL, para la construcción del parque acuático de “clase mundial”, el cual se ubicará en los terrenos del Acuario Nacional de Cuba, en el barrio de Miramar, del municipio Playa, en La Habana, y con el objetivo de promover un proyecto turístico que atraiga divisas. (Cuba tendrá megaparque acuático en La Habana para atraer divisas).
Aunque no se conoce el monto de la inversión, se prevé que será multimillonaria por el estado actual del acuario, construido en los años 60, por lo que tiene problemas estructurales, pues la última inversión que se hizo fue en el 2000, y sin mantenimiento adecuado en los años siguientes.